• Lo descubriremos en la última etapa del viaje que han hecho la comunicadora y divulgadora Judith Tiral y el karateka Damián Quintero por los rincones y valores más representativos de Japón
  • Desde el teleférico Yokohama Air Cabin llegaremos al Nissan Heritage Museum, un espacio para conocer las raíces de sus vehículos y mirar también hacia su futuro
  • Lo descubriremos en la última etapa del viaje que han hecho la comunicadora y divulgadora Judith Tiral y el karateka Damián Quintero por los rincones y valores más representativos de Japón
  • Desde el teleférico Yokohama Air Cabin llegaremos al Nissan Heritage Museum, un espacio para conocer las raíces de sus vehículos y mirar también hacia su futuro
  • Lo descubriremos en la última etapa del viaje que han hecho la comunicadora y divulgadora Judith Tiral y el karateka Damián Quintero por los rincones y valores más representativos de Japón
  • Desde el teleférico Yokohama Air Cabin llegaremos al Nissan Heritage Museum, un espacio para conocer las raíces de sus vehículos y mirar también hacia su futuro
Damián Quintero y Judith Tiral disfrutando de la noche de Tokio

Entre la estación de Sakuragicho y el muelle Shinko, en Yokohama, capital de Kanagawa, se puede decir que levita un inusual medio de transporte que resulta ser toda una experiencia, no solo para los turistas, sino para los desplazamientos diarios de sus habitantes. Se trata del primer teleférico urbano circular de Japón, conocido como Yokohama Air Cabin. Esta es la mejor solución de ingeniería para unir dos puntos a alturas distintas alejados más de 600 metros, entre los que la comunicación hubiese sido una odisea.

Y además de optimizar el tiempo, el pasajero puede disfrutar los cinco minutos que dura el trayecto, de las impresionantes vistas, desde hasta 40 metros de altura, de esta prefectura, la más poblada del país después de Tokio. Es, además, el Yokohama Air Cabin, una forma avanzada un transporte nacido en el siglo XIX que materializa perfectamente el concepto de kabuku: ser diferente, atrevido, evolucionar de forma reflexiva, pero también asumiendo riesgos, para ser líderes.

El camino de la electrificación: del Tama al ARIYA

Para culminar su road trip por Japón, después de subir en el teleférico, la comunicadora y divulgadora Judith Tiral y el karateka Damián Quintero, van a visitar el Nissan Heritage Museum, ya que la marca nipona ha sido la encargada de acompañarlos en este viaje por la historia, tradiciones y novedades tecnológicas del país. El espacio que les espera, es visita obligada para los amantes del mundo del motor, como es el caso de Damián, ya que la exposición lleva más de 40 años reuniendo los modelos más icónicos de la marca.

El Yokohama Air Cabin, el primer teleférico circular urbano de Japón
El Yokohama Air Cabin es el primer teleférico circular urbano de Japón (George Yajima)

En esos más de 10.000 metros cuadrados que tiene el museo, nuestros viajeros se detienen en un lugar muy especial, la línea Datsun, primeros vehículos producidos en masa de Japón, que fabricó Nissan en distintos formatos (furgoneta, coche familiar, utilitario y hasta de bomberos), para adaptarse a todo tipo de necesidades y para que cada hogar pudiera ser dueño de su propio automóvil, una preocupación que siempre ha tenido muy presente la marca.

Pero el que sin duda recibe la máxima atención es el Tama, que fue el primer coche eléctrico de Nissan, creado, atención, en 1947. Se utilizó principalmente por empresas de taxis y contaba con baterías de plomo-ácido sustituibles que le otorgaban una velocidad máxima de 35,2 km/h y una autonomía de 65 kilómetros. El pionero Tama fue, pues, otro claro ejemplo del kabuku, al romper moldes y apostar por la electrificación en un tiempo en que era impensable que un vehículo no se moviese con combustibles fósiles.

Energías alternativas y concept cars

Años más tarde, llegarían otros modelos movidos por energías alternativas, como los accionados por la tecnología e-POWER, que combina un motor eléctrico para mover las ruedas y un motor de gasolina para cargar la batería y funciona de forma semejante a un coche eléctrico; los híbridos, que alternan automáticamente entre el motor eléctrico, el de combustión o ambos a la vez, dependiendo de cuánto pisemos el acelerador, o los Mild Hybrid, con un motor de gasolina que acciona las ruedas, a la vez que una batería eléctrica proporciona potencia auxiliar al acelerar, ir cuesta arriba y circular en general.

El Nissan Heritage Museum, con una gran cantidad de Nissan deportivos aparcados
El Nissan Heritage Museum es visita obligada para los amantes del mundo del motor (George Yajima)

Por el lado del diseño innovador, llaman la atención los concept cars, de disruptivos diseños, como futuristas crossovers donde el coche se convierte en un compañero fiable y cercano que brinda una conducción más segura, cómoda y agradable al conductor; coches de conducción pilotada que aceleran, frenan o toman las curvas de acuerdo al estilo y las preferencias del conductor, o hasta prototipos de ensueño sacados de un juego de la PlayStation. 

El recorrido por la exposición permite conocer los valores que han forjado a la marca: sostenibilidad, accesibilidad, diversidad y pasión

Del mismo modo, el último modelo de Nissan, el ARIYA, el coche eléctrico que ha acompañado a Judith y Damián en todo este viaje, es la representación de este valor y la culminación de un trabajo minucioso de ingeniería y diseño.

El resultado de la evolución del Tama, el ARIYA es un vehículo focalizado en la sostenibilidad, tan imprescindible en todos los órdenes de la vida para lograr vivir en ciudades modernas con calidad de vida en 2030, según los Objetivos de desarrollo sostenible de la ONU.

El Nissan ARIYA corriendo a toda velocidad gracias a su gran autonomía
El Nissan ARIYA es un avance en términos de autonomía: se pueden recorrer hasta 525 km sin necesidad de recargar (Sebastien Mauroy – Nissan)

El ARIYA es un avance también en términos de autonomía: se pueden recorrer hasta 525 km sin necesidad de recargar. Todo esto, sin perder de vista que, como coche de una marca 100 % japonesa, su diseño y tecnología de vanguardia se rigen por los mismos principios japoneses que lo impregnan todo en el país nipón: desde la perfecta comunión del Ma ( “間”) y el Sei (“整”), representados por el minimalismo elegante en su exterior y la amplitud interior, respectivamente, hasta el omotenashi (お持て成し) o hacer sentir al huésped (o conductor, en este caso) como en su casa, mantener una atmósfera de armonía total y adelantarse a sus necesidades.

Contenido producido por Grupo Godó y Nissan.